Va de cuando estás en un bar, apoyada en una barra y de pronto objeto SUPER identificado se acerca a la velocidad de un meteorito que va a destrozar la tierra, solo que en esta ocasión la tierra eres tú. Eres target fácil (lo sabes) y en vez de llamar a los G.E.O.S, seguridad nacional y al centro de inteligencia americano, te quedas. Tú cerebro procesa a la velocidad del de un mosquito, te haces la guay, piensas que dominas la situación y le recibes con los brazos abiertos aun sabiendo que la hecatombe está a la vuelta de la esquina. Pero tranquila, tú controlas. Patán de apariencia sensual, te odio.
En fin, no tenía nada más interesante que hacer.
REINCIDENTE.

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ResponderEliminarjajajaja me río por no llorar!!oooooh vida cruel y sarcástica, por qué no buscas otros dos blancos de los que burlarte y nos dejar vivir de una vez por todas una existencia tranquila y normal, en paz y armonía!!
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